La Generación Boquerona
 

LA GENERACION SIN NOMBRE

esta página va dedicada al Ingenio de los  malagueños, que a pesar de no tener una denominación propia, ni encuadre posible , repartieron sus obras y e inventiva  a manos llenas.

Añado malagueños universales que no están en otras páginas, para que no falte  de ná.

Refleja  y  documenta solo algunos, de los  creadores que conseguí recordar y que no quiero que se me pierdan en la memoria. el orden de aparición no es el de importancia, solo el hilo que los lleva a la salida del laberinto.

Los Hijos de Noctiluna , la diosa Lunar , adorada en estas costas desde tiempos perdidos, dan muestras que pudieran explicar un poco, de nuestra  manera de ser,  heredada y pulida con el tiempo...Muerde que rollo !

Parte de esta sección se puede ver en el Blog de Father Gorgonzola, mucho más  ampliada , descubrimiento  que  me llenó de alegría , pues  gracias.... a  Alvaro Souvirón..

Alegre por excelencia, Málaga es una ciudad de poetas: usted escucha cómo dulcemente canturrean al hablar, cómo se saludan como si hiciera centenares de años que no se ven, cómo hablan en francas metáforas, en ricos símiles, y cómo entablan conversación con cualquiera en plena calle o en los autobuses, todo lo cual perfila un ambiente poético, de poesía popular que vive en el día a día de la oralidad.

Pablo García Baena dijo que Málaga es una “…perenne invitación a la felicidad”, y todavía se detuvo a definirla: “Del mar le vino a Málaga la alegría de vivir, de ese mar nuestro que mira asombrado en esta noche con los ojos pintados […] hija del mar y de la luz, entre las quillas de las naves fenicias o griegas, desnuda y hermosa, la cabeza coronada por el sol genésico, deidad misteriosa y fascinante, diosa blanca Málaga…”, y aquí detengo la cita, porque nada podría calificarla mejor que compararla con la Diosa Blanca, lunar, creativa, llena del misterio de la Isis que llegó a estas costas solares entre egipcios, griegos y romanos.

...Málaga es una ciudad de luz, sin dudas, ya lo han visto los poetas, pero también lunar, con ese resplandor que hallaba Robert Graves en su evocación de la Diosa Blanca. Su carácter lunar quizás le viene de las mareas, de las artes nocturnas de la buena pesca, de ese fuego que ella misma irradia en sus noches inquietas, de linda movida, ...

CUBA LITERARIA Virgilio López Lemushttp://www.cubaliteraria.com/articuloc.php?idarticulo=7794&idcolumna=40http://www.cubaliteraria.com/articuloc.php?idarticulo=7794&idcolumna=40http://www.cubaliteraria.com/autor/ficha.php?Id=744shapeimage_3_link_0shapeimage_3_link_1
Fauna amenazada s. XXFaunamenazada.htmlshapeimage_4_link_0
Rockbertohttp://www.rockberto.com/shapeimage_5_link_0

Relatos de Humor

Defensor a ultranza de los pobres  pecadores de la pradera. Poeta de a nivel de calle, Repórter Tribulete de los desposeídos. Chafardero Indomable que clama en el desierto para los damnificados por la parte más canalla de esta sociedad de consumo. Estos, pobrecitos afincados en la desgracia y el infortunio, que ahora, tan finamente, llamamos homeless; sin casa. Como si el anglicismo les diese una pátina de invisibilidad para nuestra tranquilidad y nuestra conciencia.

A.Souvirón.

Salvi Laporte, se adelantó a esta época actual de programas de denuncia tipo Callejeros. Programas con  formatos de realidad periodística, que tanto proliferan hoy día por todas las cadenas de televisión. Con un visión  rayana en la profecía, realizo un cortometraje allá por el  año 1983  “Fauna Amenazada” donde se narraba  -mediante entrevistas- las cuitas de personajes que habitaban una Málaga en la que aún se referenciaban barrios por el mote del personaje propio. Por el loco Carioco autóctono de cada barriada.

EL INDIO DE LA MESETA


Me quiero morir como el indio de la meseta.

Antes de que me limpien el culo,

Sin molestar a los míos,

Con la conciencia tranquila,

Las botas puestas,

Y sin decir ni pío.

Porque si no hay vida después de la muerte,

Descansaré.

Y si la hay

Por algún sitio rebotaré.

Eso ni tú lo sabes

Ni yo lo sé

No busques en mí un triunfador

No busques en mí un ganador.

Cuando iba al circo

Y veía a los payasos,

No me gustaba el de blanco

Que tocaba el saxo,

Sino el tonto mal vestido,

que se llevaba todos los guantazos.

No busques en mí un triunfador

No busques en mí un ganador.

En el cine quería que los indios

ganaran a los vaqueros.

Y en las corridas que el toro pillara al torero.

Mi equipo nunca ganó la copa

nunca fue el primero.

No busques en mí un triunfador

No busques en mí un ganador.

Cuando veía la tele

En casa del vecino

Deseaba que el coyote

Cogiera al correcaminos.

Ahora te hablo en serio:

En  la guerra, mi niña,

Estoy contra el imperio.

En la guerra nunca al lado de los tanques,

Sino del los que les tiran piedras.

No busques en mí un triunfador

No busques en mí un vencedor

VERDIALES DE LOS MONTES


No he leío muchos libros

pero he escuchao a mucha gente.

Yo no quiero ser un cobarde

pero tampoco mu valiente.

En la vida hay que tener

pequeñas metas y grandes sueños.

Prima! no te voy a poner caenas

yo no quiero ser tu dueño,

yo no quiero ser tu dueño.

La primera sensación después de haberle echado un vistazo pormenorizado a las letras de Tabletom., es que contienen un profundísimo cariño a nuestra ciudad. Destilan Málaga en muchísimas de sus composiciones. Porque de Málaga son los maimones y el pescaíto frito con pan o la torta Ramos de nuestro desayuno.La Victoria que es enana o el Río Guadalmedina…El Monte Coronao…y hasta la cabra es de Álora.

De la cazuela de Rock al cateto en La Campana. Pasando por las coronas de boquerones fritos en Casa Guardia y por los canutos y las almencinas del pasillo Natera. Los Luki Trikis de calle Cotrina. Del Café de Chinitas del Piyayo; de la Trinidad o del Perchel

Somo´s duro´s y aunque

Un poco inmaduro´s

Estamos seguros que no

Queremos a un guru.


Solo te quiero pedir

Que tenga´s fuerza

Y que intente´s comprender

Mi ininteligible, yo

A tu retrato miro

Me siento un gran vampiro

No lo puedo evitar

No me puedo controlar


“Sales con un tío

Y es que hace mucho frío

Y pienso que a este

Lo tendré que estrangular”

Río Guadalmedina

donde jugué de chavea,

eso sí que eran pedreas

y canutos, y almencinas.

Vendía en calle Cotrina

los “Lucky triki” el “Boquera”;

treinta Caunys de pulsera

se sacaba del abrigo.

Infancia de pan de higo

frente al cuartel de Natera.

Salvi Laporte

Ángel Rodríguez Idígoras (IDÍGORAS)

Antonio Abril

Antonio Abril fue ministro de relaciones Exteriores con la Santa sede, os imagináis que capacidad diplomática hay que tener para ser elegido para estos temas...

Gran Dibujante y músico nunca quiso firmar nada ni aparecer en publicación alguna, a pesar de ello sus amigos se niegan a que esto ocurra.

en el 2011 pasó ...seguro... a mejor vida.

Alvaro Souvirón

Paco Cumpián

Cuento Sufí
Un día, un pobre llamó a la puerta de un rico para pedir limosna. La empujó y la abrió; Pero nadie respondía. De pronto muchos perros se lanzaron hacia el. Intentó coger una piedra, pero la piedra estaba muy sujeta al suelo.
Y pensó…
Extraños tiempos estos que suelta a los perros y sujeta a las piedras.
http://fathergorgonzola.com/ateneo/

Un lápiz mordido, tiene muchos significados. Y para alguien que intenta escribir, da mucho de si.

Por ejemplo:

¿Quién mordió este lápiz?

¿Por qué mordió este lápiz?

¿Era guapo quien mordió este lápiz?

¿Lo mordió por un triunfo?

¿O por una desilusión?

Un lápiz se muerde por algo. Porque un lápiz por si mismo, no se puede morder. Y si alguien ve a un lápiz de morderse a el mismo, lo único que puede decir es: Muerde el lápiz!!!

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SIGLO XXSiglo_XX.htmlSiglo_XX_2.htmlshapeimage_11_link_0

Salvi Con Camarón de la Isla y Tomatito

A mis venas

Estos cauces que ves amoratados

y de amarillo cieno revestidos,

eran la flor azul de los sentidos,

que hoy descubre sus pétalos ajados.


Besos verdes de aguja en todos lados

hieren la trabazón de los tejidos

y denuncian los brazos resentidos,

la enigmática piel de los drogados.


Las que llevaban vida y alimento

son tibias cobras de veneno breve,

blanco caballo con la sien de nieve.


Trotando corazón y sentimiento

que por las aguas de la sangre vierte

   con rápido caudal la lenta muerte.

Fernando Merlo

La caída


Cuando nací

el aire me asfixió

y enrojecí de ira.

¡Qué cauterio de soles!

Qué caudal

trepanando por mis ramas

cicatrizaba heridas.


Después ví palomas

agitando sus alas

en un cielo azul

y vi el mar.


Me atraían

rumores de veleros

en luminosas aguas.

Me llamaban.


No dudé,

la amada y temible

condición humana

de nuevo me vestía.

Javier Espinosa

Empiezas

camino de un camino

a recorrer el tuyo

borrando los resquicios

las sombras de las grietas

las querencias exactas

y las no tan exactas

las dudas las certezas

el sueño inacabable

y la esquina dorada

y borrando ya escribes

te sorprendo escribiendo

se te cayó la goma

Pero ¿yo que hago aquí?


(La esquina dorada, poesía 1983-2006, Centro cultural generación del 27, Málaga)

Lorenzo Savalhttp://lorenzosaval.com/http://lorenzosaval.com/shapeimage_14_link_0shapeimage_14_link_1
Santiago de Chile fue la tierra que lo vio nacer es descendiente del poeta Emilio Prados, fundador de la revista 'Litoral'. Allí, hoy se estudia su obra en los libros de texto, cosa de la que se siente especialmente orgulloso. Afincado en Málaga desde hace años, Lorenzo Saval es un hombre polifacético, además de su gran pasión que es el arte del collage, de escribir poemas y relatos, es director de una de las revistas de mayor prestigio dentro del panorama literario, como es la histórica "Litoral", que fue fundada en 1926 y aún actualmente desde Torremolinos sigue fomentando la poesía, el pensamiento y el arte a través de sus páginas. En su persona podemos encontrar a un pintor, un escritor ("Inesperada presencia", "El Hacedor de Calendarios" o "Babilonia, dígame" son algunos de sus títulos)http://www.bestcom.org/liberlect/entrevista-003.html
Te veré, amigo mío, en este día;
y te daré mi mirada y mi sonrisa,
te daré un vacío de cuerdas de guitarra,
una caja obsoleta, un nada eterno.
 
¿Pero que quieres que diga? me parece tierno,
entregar en un momento nuestra vida;
la que le diste a aquél, y él hizo el giro,
para volver a tí lo que era nuestro.
 
Simplemente, las cosas vuelven a la vida,
de quien hizo de la vida nuestra suerte.
Vuelve a hacer sonar la cuerda inexistente,
a recobrar la melodia mas querida.
 
 En el bar que a nuestros hijos no le arriendo,
lleno de putas, aluminio y silencios,
te mando, estas lágrimas sencillas,
envueltas en palabras sin sentidos…

 … No te preocupes, no me he ido.
Porque sigo cogido de la mano,
de quien me dio un enorme abrazo adolescente,
y prometió, eternamente, ser mi hermano.
  A mi amigo Alvarito, a las 12.00  del 11 de Marzo de 2010.
                                                                 
 Luis Centenohttp://fathergorgonzola.com/tag/poesias-de-luis-centeno/http://fathergorgonzola.com/2010/10/19/luis-centeno-poemario-vi-el-final/shapeimage_16_link_0

Eduardo Guille Llinás

El Terral

Pesado, lento, dormido.
Nada aparece con vida.
Todo es quietud y es olvido
mientras la injusticia anida
El plomo del sol oprime
los umbrales de la tarde
Tan solo la rueda del carro gime,
El terral quema… arde.
El silencio ofende, muere la tarde.
http://fathergorgonzola.com/2010/11/05/jose-maria-alonso-poemario-01/

Beatriz Taillefer Ron

Natalia Resnik

Conocido entre sus amigos y admiradores de su fotografía como Edu, Eduardo Rosa Cervantes estudió fotografía en la Escuela de Arte San Telmo de Málaga, así como en escuelas de arte de Granada y Madrid.
Comenzó a exhibir y ganar premios de fotografía cuando todavía era un estudiante, y trabajó brevemente en el periódico La Opinión de Málaga como fotógrafo. Su primera exposición en solitario fue en la Galería Enfrente Arte de Ronda, en 1999, y también ha participado en numerosas exposiciones en grupo en galerías por toda Andalucía, así como en Madrid y Barcelona.
Publica en la mayoría de las ediciones de la revista mensual de arteWha? de Ronda, y es un visitante habitual del norte de Africa, un tema recurrente en su obra.http://www.ronda-space-art.com/artistas.php?artista=15

Toni Molero

Javier Espinosa

Fernando Merlo

Su amor por Málaga; por todo lo malagueño. Le encanta su ciudad y ese amor le hace ir todo el día – que pesao, afortunadamente para nosotros- cámara en ristre robándole amaneceres a las playas de Huelin; tomándole prestados atardeceres al Balneario del Carmen. Y entre esas dos luces, coger lo que le venga en gana...

A.Souviron

Álvaro

Souvirón

Bea y Nono

Gonzalo  Martínez

Málaga tiene colores
que no están en la paleta
de los mejores pintores,
de los más grandes poetas.

No quiero herencia ninguna
porque ya tengo bastante
siendo Málaga mi cuna.

No quiero besar tu boca
enfrente las Carmelitas,
porque se enritan las monjas,
porque las monjas se enritan.

Por La Marina, la acera;
por el Parque, las palomas;
por La Marina, la acera;
por el Puerto, la Farola
y por las barcas la brea
la mar azul y las olas.

Ha pasao un año
que no está mi pare
y el corazoncito no se me acostumbra
a falta tan grande.

Soleares.

Quedó en mi recuerdo preso
aquel amor que no fue
areja, abrazo ni beso.

Cuando de tí me despido
envez de decirte adiós,
a Dios, que vuelvas, le pido.

CORAZÓN ABIERTO

Pude ser no nacido,
ser metal,
cualquier cosa.

Una herida de amor:
Beso u olvido.

Una cala quería.

O una rosa.

Pero soy lo que veis:
Un corazón abierto.

Una serie de fotografías esta donde prima la situación inesperada. El momento captado y robado a sus protagonistas que ignoran – en muchos casos- que están siendo inmortalizados. Paisajes de la ciudad de Málaga con preciosos tratamientos y, por fin, una muestra de adonde lleva la conjunción entre las dos pasiones de Frank: La música y la fotografía.

Con pepillo y Perico Ramírez

En los Olivos

Multifacético amigo, fiel siempre, a su visión de las cosas y gran conocedor de Música , cine y literatura. diseñador pero maquinista además. bloguero, músico..buceador, pero patrón y marino y ahora SEO o  CEo pero nunca FEO de IT Event..vamos....encaja perfectamente en esta página ...

Málaga 1968. Fotógrafo vocacional desde muy joven, desarrolla su carrera profesional compaginando la fotografía comercial y la artística. Desde los 19 años ha ido creciendo su lista de exposiciones individuales y colectivas; y ha obtenido más de 50 premios nacionales e interna -cionales, como la Medalla Gaudí, el Salón Internacional el Lobo y el Madroño, el Trofeo Lagarto de Jaén y la Mirada del viajero. En 2009 es invitado a representar a España en un concurso internacional, con motivo del 10º aniversario de la caída del muro de Berlín, y obtiene el 2º premio. Colaborador de importantes agencias de publicidad, sigue investigando y al tanto de las últimas novedades tecnológicas .

María Eloy-García explota los juegos de palabras con mucha habilidad, que de esta manera nos muestran una realidad polisémica y, también, nos lleva a la creación de enunciados sorprendentes.

Además, el libro incluye dos poemas visuales y el volumen se cierra con un «poema fotonovelado»; un audaz intento de plantear otras vías de expresión poética apoyándose en imágenes adecuadas al texto.

El bien inmueble

la nostalgia vive en el sexto piso
tira un papel por la ventana
y por un segundo
se confunde con el vuelo migratorio
de un pájaro que quiere aparearse
la mierda que lanza desde su arriba
cae sobre la raya en medio
de un preso en libertad condicional
que no recuerda cómo se iba a su casa
aquí el niño que lo ve todo
crea en ese momento en la parte izquierda del cerebro
un comienzo de neura
que asociará a la placidez veinte años más tarde


la bondad vive en el tercero
tiene una casa confortable pero incómoda


el odio tiene siempre un perro en la puerta del cuarto
pero la decoración de su casa es impecable


la timidez que vive en el quinto
ve por la mirilla de su puerta blindada
la cabeza distorsionada de un gordo que es el mundo


en el noveno vive la veneración
la soltera que comparte piso con la envidia


el del octavo que es el tiempo
se quedó justamente encerrado en el ascensor
aquel día que viniste a mi casa
y yo soy ese edificio


pero nunca subo al décimo
la casa de la perfección que es una déspota


suelo sin embargo quedarme en el primero
del que nunca sé salir
allí vive el hastío que nunca pagó la comunidad


la memoria
que vive en el segundo
tiene el síndrome de diógenes
todo lo que sube a su casa
es digno de ser guardado
cualquier tontería tiene la dignidad de un tesoro
pero nunca recuerda al que se olvidó de ella


ese día subiré al séptimo
porque es justo allí donde habita el olvido

La sopera
en el ciclo artúrico de mi mueblebar 
todos prueban a abrir la llave que va a dar a ginebra
lleva una sopera dentro porque es un mueble conceptual
la cuestión de lo artístico se resuelve en lo cotidiano
¿por qué resulta mi sopera sin estrenar 
atrapada en las entrañas del mueble
tan poderosamente sentimental?
qué duda tan presocrática
¿será la misma sopera?
¿la veré como la primera vez será menos azul?
¿cuántos pensaron en su producción en cadena
que estaría condenada a la oscuridad más absoluta? 
¿puede llamarse sopera a lo que nunca contendrá?
ante mi intuición empírica el fenómeno es la sopera
sólo un juicio sintético podría acercarme a tocarla
pero cuántos 
juicios universales necesito tan sólo para el recuerdo
este idealismo trascendental merece una crítica necesaria
imposible hacer pucheros
pero si me pongo empírico-racional y digo que
la experiencia es el origen y el límite de nuestro conocimiento
mi sopera tiene en sus cualidades sensibles
ideas complejas que mantienen mi religión y mi memoria
la sopera es este deseo imposible hacer pucheros
y yo me pregunto
¿cómo será la sopera con su realidad
o cómo sería la sopera sin mi idea?http://www.youtube.com/watch?v=7RDxc28HfVM&feature=related
Sobre la espera
en la fila el último espera que alguien entre y pregunte
quién es el último para dejar de serlo
el primero tiene la ventaja de mirar hacia atrás
el segundo es siempre el que recoge la espera que deja
el primero que se va
la cadena de la espera nunca acaba
en nada que existes dejas de ser el último
y en nada que lo piensas eres terriblemente el primerohttp://www.espacioluke.com/2007/Mayo2007/eloy.html

bibliografia

DESDE 1981 DIRIGE Y GESTIONA EN MÁLAGA SU PROPIO TALLER 'GRAVURA', DONDE, PARALELAMENTE A SU TRABAJO CREATIVO, DESARROLLA UNA INTENSA LABOR DIFUSORA EN TORNO AL GRABADO QUE COMPRENDE, ENTRE OTRAS ACTIVIDADES, LA REALIZACIÓN DE CURSOS MONOGRÁFICOS DE INICIACIÓN AL GRABADO CALCOGRÁFICO, EDICIÓN Y ESTAMPADO DE OBRA GRÁFICA, Y EN LAS SALAS DEL PROPIO TALLER EXPOSICIONES PERIÓDICAS DE ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS

EXPOSITOR FUNDADOR DE ESTAMPA, SALÓN INTERNACIONAL DE GRABADO CONTEMPORÁNEO QUE SE CELEBRA EN MADRID DESDE 1993, HA MOSTRADO SU TRABAJO EN NUMEROSAS EXPOSICIONES POR ESPAÑA, FRANCIA, ITALIA, MARRUECOS, PORTUGAL, CUBA, BRUSELAS, NORUEGA, DINAMARCA, FINLANDIA, ALEMANIA, POLONIA, TAIWÁN, REPÚBLICA CHINA, COREA, JAPÓN, ARGENTINA, USA.

La Feria

Toni Molero

Su trayectoria artística comienza en 1981 con la exposición Arte inédito en el Taller 7/10 de Málaga. En 1984 le conceden el primer premio en el Certamen de Pintura Joven del Colectivo Palmo. Ha expuesto en diversas galerías de Málaga, Sevilla, Madrid, Oporto; ha participado en ferias de arte contemporáneo como ARTE LISBOA, ARCO...Su obra se encuentra en diversas colecciones públicas como la Fundación Coca Cola, CAAC Sevilla, CAC Málaga, Colección Unicaja... y prestigiosas colecciones privadas.

Chema Lumbreras

Ignacio del rio

Muñoz

Ignacio del rio

Tecla Lumbreras

Juan Carlos Altamirano

Nacido en Málaga (España). Ha asesorado en la creación de numerosas ganaderías de caballos españoles en todo el mundo. Llevado por las dudas que le sugirió la lectura de la bibliografía existente sobre el caballo español comenzó una investigación sobre su origen por diversos archivos históricos de países europeos y americanos que dura más de treinta años.

Finalizada la primera investigación, al haber transcrito más de 50.000 documentos de los siglos XV-XIX, había conseguido recopilar más de 5.000 términos ecuestres, la mayoría perdidos, por lo que editó en 1994 el Diccionario Ecuestre Español, reeditado y ampliado en 2002 y en 2005. En octubre de 1998 publicó el libro Historia y origen del caballo español: las caballerizas reales de Córdoba que, al año de su edición, fue considerado por la prensa especializada como un clásico y que ya va por su cuarta edición en inglés y español. En junio de 1999 publicó Historia de los caballos cartujanos; en junio de 2000 salió la segunda edición:, y en 2005 fue reeditado por tercera vez en español e inglés.

No puede hablarse de una escuela malagueña de pintura de vanguardia . Los pocos pintores malagueños  que en la segunda mitad de los cincuenta se abren tímidamente a las corrientes artísticas internacionales, ni presentan unas características de estilo comunes y más o menos homogéneas, ni tampoco puede decirse que establezcan una sólida conexión entre ellos respecto a la discusión de problemas teóricos. Aunque, como en todas las ciudades relativamente pequeñas, surjan lazos personales y de amistad más o menos fuertes entre algunos de ellos, cada uno mantiene su propia individualidad y distanciamiento estilístico frente a sus colegas. Otra cosa es que el indiscutido prestigio de Enrique Brinkmann , el primero en definir una poética próxima a la figuración fantástica, dejase sentir su influencia a partir de finales de los sesenta, acrecentada durante toda la década siguiente. De otro lado, la única razón de método que nos lleva a agrupar a estos artistas bajo la denominación que encabeza este apartado , ya ha sido indirectamente señalada: es en la segunda mitad de los cincuenta cuando sus poéticas rompen más o menos decididamente con el fosilizado paisaje pictórico local, dejándose contaminar por los movimientos de vanguardia y de neovanguardia. Estos, en realidad, hasta la irrupción de la figuración madrileña a través de Carlos Durán  en la segunda mitad de los setenta, se reducen a cinco o seis muy característicos: el informalismo abstracto (el primer Barbadillo  y Jorge Lindell ), la neofiguración informal y expresionista (Brinkmann ), la abstracción geométrica (Barbadillo ), la abstracción (Dámaso Ruano ), la pintura cibernética y el arte tecnológico (Barbadillo ), la figuración fantástica, el neosurrealismo y el neodadaísmo (Brinkmann , Peinado  y Stefan ) y, por último, el pop y lo que Aguilera Cerni  bautizó como Crónica de la Realidad (Chicano) .


Enrique Castaños Alés

Doctor en Historia del Arte

La pintura de vanguardia en Málaga durante la segunda mitad del siglo XX

Los primeros nombres en irrumpir en el panorama artístico malagueño de la segunda mitad de los cincuenta,  son los de Jorge Lindell , Stefan  y Enrique Brinkmann . Todos los que se han acercado a estudiar la situación de la pintura en nuestra ciudad en esos años, reconocen el papel pionero desempeñado por Jorge Lindell (Málaga, 1930) para que se conocieran aquí las nuevas propuestas estéticas del momento. Ferviente animador cultural y, como también ha sido ampliamente reconocido, auténtico factótum aglutinador de cuantas iniciativas se han sucedido en Málaga con el propósito de renovar el paisaje artístico local, desde la creación de la “Peña Montmartre”,  el Grupo Picasso y, junto a Stefan, el taller de grabado “El Pesebre”, hasta la fundación del colectivo Palmo, Lindell (que, precisamente por haber estudiado en Madrid, donde conoció a Vázquez Díaz, estaba algo mejor informado que muchos de sus colegas malagueños) procede estilísticamente del informalismo abstracto de posguerra, al que en líneas generales, aun dentro de los cambios producidos en su lenguaje, lógicos por otra parte en una dilatada trayectoria, se ha mantenido fiel hasta el presente. Sus intereses, que han sido particularmente fructíferos en el grabado, se han dirigido también a la investigación del uso de nuevos materiales que incorporar al lienzo, con los que ha conformado, al menos en su obra de los cincuenta y sesenta, una poderosa gramática expresiva en la que la textura y la dimensión táctil de la superficie pintada adquieren una creciente importancia. Su lenguaje inicial, de una gama tonal oscura y dramática, pareja a una sincera intensidad en la que se desliza una honda preocupación por lo humano, ha ido haciéndose progresivamente más luminoso en el empleo del color, como se observa en sus cuadros de los noventa, aunque sin renunciar al gesto y a la improvisación, a las líneas quebradas y semiangulosas, tan características de toda su producción.

Difícilmente podríamos señalar, entre los autores agrupados en este apartado, uno cuya lucidez crítica ante todo el pasado de la historia del arte, cuya actitud desacralizadora y desenfado ante el concepto mismo de creación artística, cuya fina inteligencia para el ejercicio del humor y del distanciamiento irónico, cuyo cultivo de la paradoja y del sentido del absurdo, del relativismo de toda propuesta, fuesen equiparables a las de Stefan von Reiswitz (Munich, 1931), sin duda una de las pocas personas del mundillo local verdaderamente interesadas en dar a conocer entre nosotros otros lenguajes, otras poéticas, aunque provenientes en su mayoría del ámbito cultural centroeuropeo. Hacia 1951

Establecerá su residencia por varios años en Marbella. Todavía viviendo en esta última localidad realiza su primera exposición en Málaga, casi inmediatamente después de la primera individual de Enrique Brinkmann , a finales de 1957 o principios de 1958. Los cuadros expuestos entonces y los que sigue haciendo durante buena parte de 1959  nos lo presentan como un pintor figurativo que, al menos en el género del retrato, está influido por Kokoschka  y el expresionismo austríaco de entreguerras, como se pone de manifiesto en el Retrato de Dª  Modesta (1959), de magnífica factura, ejecutado ya en Málaga y en el que sobresale la seguridad y el aplomo compositivos, el dominio técnico en la aplicación del color, con una entonación uniforme, y el modelado de las manos y del rostro de la figura. Después de algunas composiciones, en ese mismo 1959, con motivos de flores y paisajes urbanos que exploran el territorio de la abstracción, Stefan  va encontrando, a medida que avanza la década de los sesenta, el lenguaje que le singulariza de manera tan rotunda entre los artistas de nuestra ciudad.

La pintura de Stefan, realizada casi toda ella en cristal (la estimable colección de cristales pintados malagueños y alemanes que posee, de autoría anónima y exponentes típicos de un arte popular, sin duda que ha ejercido influencia en los soportes que usa en su obra y en el repertorio iconográfico que la caracteriza) y plexiglás, material este segundo que prefiere para los cuadros de mayor formato, es la de un artista enamorado del Mediterráneo y las viejas culturas que lo circundan

La obra de Enrique Brinkmann (Málaga, 1938), aunque caracterizada por una rara coherencia y unidad estilística, está sujeta sin embargo a una evolución constante, que, si bien lenta y pausada, se dirige con firmeza hacia una mayor depuración formal, un lenguaje cada vez más abstracto y más exento de barroquismo. En su producción pueden distinguirse cinco etapas, pero en algunas de ellas, sobre todo en la penúltima y en la última,  son muy evidentes la reflexión acerca de los límites entre la figuración y la forma abstracta,

Francisco Peinado (Málaga, 1941) dentro de la llamada figuración fantástica y en la órbita de Enrique Brinkmann ,  amparándose en la vecindad geográfica y en una inexistente proximidad de intereses iconográficos, cuyo substrato más profundo sería similar . Ni siquiera en ese sentido amplio del que habla Simón Marchán pienso que pueda incluirse a  Peinado en  aquella corriente,  si bien  sí estoy dispuesto a admitir que los cuadros pintados entre 1970 y 1972 evocan determinados aspectos del “realismo fantástico”, entendiendo por tal no tanto el grupo de la Escuela de Viena del realismo fantástico  (aunque, como veremos, también hay en muchas de las obras de Peinado elementos sueltos de un  “surrealismo no dogmático”, expresión con la que Marchán distingue el principal rasgo del grupo vienés ) cuanto una “constante histórica”  que atraviesa la práctica artística de Occidente, según la apreciación crítica de Eduardo Westerdahl Peinado es un pintor figurativo, extraordinariamente preocupado por el color, y en cuya obra, de manera muy significativa desde la segunda mitad de los setenta, abundan los elementos  oníricos y surreales,

Manuel Barbadillo   según entendemos nosotros, una figura especialmente destacada de la pintura en Málaga durante la segunda mitad del siglo XX: la coherencia y el inusual rigor de su trayectoria estilística, la práctica de la pintura entendida como un proceso paralelo a la producción de pensamiento, su filiación inequívoca a la neovanguardia internacional, su valiosa contribución   —incontestable y señera en el panorama español—   a la definición de uno de los lenguajes más característicos de la neovanguardia de los sesenta y setenta.

Una recta comprensión del proyecto estético de Barbadillo  a partir de 1964, en que inicia la sintaxis modular por la que es ampliamente conocido dentro y fuera de España, nos obliga, aunque con la concisión que nos hemos impuesto en estas notas introductorias, a considerar aquí su etapa informalista y de experimentación con la materia, hasta desembocar, ya en 1963, en la abstracción  geométrica

Eugenio Chicano (Málaga, 1935), un pintor que siempre se ha movido en el ámbito de la figuración, es, en cierto modo, la única entre sus compañeros de generación que aparece directamente vinculada con los lenguajes de la imagen popular y con los códigos fuertes que irrumpen en el panorama español durante los sesenta. Su evolución ofrece al menos tres etapas nítidamente diferenciadas. Entre 1959 y 1968, Chicano  atraviesa una fase de tanteo y de búsqueda en la que sobresalen algunos cuadros realizados al comienzo de la etapa, muy aislados y que no van a tener continuidad en los años inmediatamente posteriores.  Serían los casos, por ejemplo, de La Pelusa (1959), en el que apreciamos la influencia de Joaquín Peinado  y de otros pintores españoles de la Escuela de París, y de Arroyo Gálica (1961),  La etapa más innovadora corresponde a los años 1968-1975, cuando Chicano  toma prestados elementos del pop y de la Crónica de la Realidad,

Dámaso Ruano procede a depurar con gusto y cuidada elaboración las sobrias imágenes figurativas de la primera juventud. La precoz  racionalidad planimétrica de la urbanística árabe, los pétreos y gríseos paisajes naturales norteafricanos y marroquíes, van reduciéndose sobre la superficie de la tabla o del lienzo, en los cuadros producidos a lo largo de los sesenta, a volúmenes cada vez más geométricos, desnudos, densos, apretados, cuyo toque, unas veces pastoso y rico en materia, otras veces gradual y uniformemente extendida ésta, recuerda el método cézanniano a base de construir la forma mediante el color, sin aditamentos innecesarios.  La tela o el papel aparecen rotos, rasgados, dibujando una herida casi matemática, limpia y fría, pero también irregular y accidentada, cálida y hasta antropológica. En los ochenta y noventa la obra de este pintor gana en sabiduría técnica 

Otros pintores que también acercan sus lenguajes, en algún momento de su trayectoria, a las nuevas poéticas son Francisco Hernández  (Melilla, 1932), Gabriel Alberca  (Argel, 1934), José Bornoy  (Málaga, 1942), Pepa Caballero  (Granada, 1943), José Díaz Oliva  (Nerva, Huelva, 1938) y Juan Fernández Béjar  (Málaga, 1946). Hernández desarrolla a finales de los sesenta un estilo de paleta muy sobria, descarnado y angustioso, exasperado y violento, más en la tradición expresionista de la escuela española que en la de, pongamos por caso, Francis Bacon  y otros pintores neofigurativos europeos de la posguerra. La efímera y retraída propincuidad de Hernández  hacia los enunciados plásticos contemporáneos, bruscamente interrumpida en 1971, también se observa en Gabriel Alberca, quien durante los sesenta hace oscilar su pintura entre el informalismo de raíz figurativa y, ya al final de la década, un vago y ambiguo neosurrealismo, por doquier contaminado de referentes de la tradición académica realista. La producción de Bornoy desde 1968-69 hasta finales de los setenta fluctúa entre un informalismo organicista ausente de variedad cromática y un impreciso op-art muy geométrico, que hace su aparición yuxtaponiéndose al empleo del collage fotográfico. En cuanto a los restantes, Caballero, a veces muy influida por Dámaso Ruano ,  derivó pronto hacia la abstracción geométrica; Díaz Oliva y Béjar, este último con una técnica minuciosa, realizan unas composiciones de equívocas referencias surreales.

Enrique Castaños Alés

Doctor en Historia del Arte

La pintura de vanguardia en Málaga durante la segunda mitad del siglo XX

Carlos Durán Jiménez (Málaga, 1949), un pintor clave para entender algunos de los comportamientos artísticos posteriores en la ciudad, cuya influencia  (insuficientemente asumida y reconocida todavía hoy entre sus beneficiarios), no tanto en los temas y motivos representados como en la reivindicación del oficio de la pintura y del uso de soportes y materiales tradicionales, como ocurre en el caso de Joaquín de Molina, en la nueva hornada que irrumpe en el paisaje plástico malagueño desde mediados los ochenta     (Plácido Romero, Sebastián Navas, los primeros trabajos de Chema Lumbreras, Isabel Garnelo  y, ya en los noventa, Joaquín Gallego, por sólo citar algunos de los más representativos).

Aunque de los más rezagados a la hora de mostrar sus trabajos     —su primera exposición individual es en 1979, en la galería Seiquer de Madrid— Carlos Durán pertenece por derecho propio al nutrido y heterogéneo grupo de lo que se ha venido en llamar neofiguración madrileña de los setenta,

en  Construccion-Deconstruccionhttp://www.telefonica.net/web2/enriquecastanos/libromalaga.htm#La%20generaci%F3n%20del%2050

Chema Lumbreras

Después de la primera individual de Durán  en 1979, y hasta 1985 (año en que se dan a conocer en Málaga los jóvenes artistas de una nueva hornada generacional), la nómina de la figuración malagueña se enriquece con las aportaciones de Gabriel Padilla, José Seguiri, José Luis Bola Barrionuevo, Daniel Muriel, Antonio Herraiz, Joaquín de Molina, Chema Tato  y José Ignacio Díaz Pardo. Pese a pertenecer a la misma generación y a que, en determinadas ocasiones, algunos de ellos exponen conjuntamente sus obras, en compañía de Carlos Durán, o bien realizan algún que otro trabajo en común      —recordemos, por ejemplo, las colectivas Vida moderna (galería Harras, sala de la Diputación  Provincial y sede del Colectivo Palmo, Málaga, 1983), con obras de Durán, Seguiri, Muriel, Joaquín de Molina, Chema Tato  y Padilla; El Templicón (Colegio de Arquitectos, 1985), construido por Juan Antonio Ramírez  y pintado por Durán, Padilla  y Seguiri, a los que también se suma una pequeña intervención de Antonio Olveira; Línea de Costa (Museo de Bellas Artes de Málaga, 1986), en donde participan Durán, Joaquín de Molina, Padilla  y Seguiri, y Bellavista (galería Alfredo Viñas, 1993), con piezas de Bola, Durán  y Muriel

Gabriel Padilla (Málaga, 1949), un pintor que siente una marcada predilección por algunas de las propuestas de más intenso cromatismo de los comienzos de la vanguardia, como por ejemplo los nabis y los fauves. Sus figuras, unas veces entre irónicas y humorísticas, otras abandonadas a la indolencia y llenas de vida, en algunos casos ensimismadas y reflexivas, aunque sin asomo ninguno de desasosiego, casi siempre traducen, inmersas como están en un paisaje de fuertes resonancias locales, una personalísima visión de su Málaga natal, bien sea desde una temática costumbrista, en la que se mezclan recuerdos felices de la infancia y de la juventud, bien sea en clave alegórica

José Seguiri (Málaga, 1954) parece destinada toda ella a ser esculpida, incluso mucho antes de que empezase a modelar en barro sus figuras. En efecto, sus papeles y lienzos están poblados de personajes de volúmenes netos, de formas monumentales, rotundas y arquitectónicas, donde lo mismo hay referencias balthusianas que evocaciones del periodo clásico de Picasso . Los temas, invariablemente, al igual que ocurre en las esculturas de bronce por las que es hoy mucho más conocido, representan tanto asuntos entresacados de la mitología clásica como fragmentos legendarios de la primera hora de la antigua Roma, y en ellos los cuerpos desnudos, aunque a veces aparezcan escenas de violencia y de lucha, de celos y de amores bruscamente interrumpidos, se entregan a un erotismo inocente, en el que no encontramos sitio para la idea de pecado. La poética de Seguiri , tan desinhibida, tan impregnada  de la gozosa exaltación de los sentidos a que nos invita el viejo y experimentado mar a cuyas orillas vive este artista, es como una fiesta pagana, casi un rincón del Paraíso donde todavía no han sido expulsados el instinto y el deseo

José Luis Bola Barrionuevo (Málaga, 1949)  —quien también aparece, al lado de Carlos Durán, en el citado texto de Pérez Villalta, si bien es esporádica y tardía su vinculación al grupo de la neofiguración madrileña—, entre irónica y burlona, tiene su imagen arquetípica en el Autorretrato de 1986, un ejercicio de ácida lucidez crítica donde se representa desnudo, con un saco a la espalda del que caen monedas y agarrando una paleta de la que mana una lengua de fuego, en vuelo nocturno sobre la bahía malagueña, como si de un demonio barbudo y peludo se tratase, con la leyenda sobreimpresa en caracteres rojos “nadie es profeta en su tierra”. Bola , estudiante en Madrid durante los últimos setenta de Arquitectura, Jardinería y Paisajismo, ha hecho suya una original e inconfundible iconografía cuyo tema principal son las más dispares áreas geográficas,  desde el delta del Nilo y el mar Rojo hasta la provincia de Álava, a la cual representa como una isla, guiño cómplice que dirige al espectador y que delata sus hondas raíces mediterráneas

Daniel Muriel (Granada, 1949), también estudiante de Arquitectura, es quizás el epígono más iconoclasta de la neofiguración de los setenta. Su individual del Colegio de Arquitectos de Málaga, Primero fue el ladrillo, después vino la patata (1992), constituyó toda una declaración de traviesos y provocadores principios [xlii], repletos de juego, desmitificación, ironía, autocrítica, de saludable y oxigenada actitud ante el trabajo artístico. Los objetos del enunciado de la muestra, tan marginales y cutres, tan imperfectos, proporcionan a Muriel  las claves que precisa para arremeter contra sus fobias, que son también las de un heterogéneo grupo de amantes del arte: la gélida línea recta desprovista de emoción, el desconocimiento del dibujo y de los materiales, el culto fetichista de los maestros antiguos, las hueras adjetivaciones melodramáticas acerca de la plástica, la falsa e hipócrita seriedad sobre lo artístico. De ahí su personal y cálido homenaje a un originalísimo y olvidado Frank Rebaje

Chema Tato (1953) probablemente haya que considerarlo el continuador más fiel de muchas de las ideas que en su momento definieron la actuación de los integrantes de la neofiguración madrileña. En ocasiones, como ocurrió en la exposición Málaga-Este (1985), aparecen visiones paradisíacas donde reinterpreta en clave posmoderna paisajes de los alrededores costeros de la ciudad, con predominio de una gama verde-azulada ornamentada de puntitos multicolores y de símbolos marinos. Pintor culto y refinado, sus cuadros de la segunda mitad de los ochenta, en los que abundan los temas de asunto mitológico y de contenido bíblico, dejan entrever una tenue y delicada ensoñación romántica, de pálidos tonos áureos, en la que resuenan los ecos de Friedrich y otros destacados artistas del romanticismo alemán. En la serie titulada Arquitecturas míticas (1995) continúa reflexionando acerca de la poética de las ruinas, si bien ahora va a mostrar una mayor preocupación por la estética de Claude Lorrain y el paisajismo clasicista romano del siglo XVII. Sin embargo, la idea dominante de esta última exposición es la que le proporciona el antiguo Laberinto cretense

Joaquín de Molina ( Málaga, 1986), persona de vitalidad arrolladora y que, como creador, se entregó siempre hasta el límite de sus posibilidades, adoptando incluso una posición de compromiso ético y político [xlv] que, al menos en determinados círculos de jóvenes artistas, se interpretaba como una adherencia desfasada de los setenta. Hasta aproximadamente 1979 practicó una figuración influida por algunos exponentes de la vanguardia malagueña de esos años, sobre todo Brinkmann  y Peinado

En cuanto a José Ignacio Díaz Pardo ( 1945) y Antonio Herraiz Pacheco (Málaga, 1953), el primero, estudiante de dibujo en la academia madrileña de Hipólito Hidalgo de Caviedes  y licenciado en Arquitectura, se inclina por los temas de procedencia griega clásica, por los torsos desnudos junto a bandejas de frutas y por los cuerpos de construidas formas que se solazan y disfrutan idílicamente bajo el sol que baña la bahía malagueña, de tonalidades leve y sutilmente apagadas. Antonio Herraiz , por su parte, pinta arquitecturas, figuras y objetos cuyo fin, más que la pura representación de aquéllos, consiste, como él mismo ha dicho en alguna ocasión, en integrarlos en la superficie del soporte


Los años ochenta. La generación del periodo de consolidación de las libertades.


A finales de febrero de 1985 se presenta en la galería del Colegio de Arquitectos de Málaga la colectiva Nueve no vistos, con obras de Manolo Criado, Agustín Gallardo , Carlos Guevara , Virginia Lorente , Benito Lozano , Chema Lumbreras , José Melguizo , Enrique Queipo  y Plácido Romero . Aunque el contenido de la muestra es desigual y sus integrantes, con edades en torno a los treinta años,  forman un conjunto muy heterogéneo, creo que puede ser considerada como un punto de inflexión en las actividades artísticas de la ciudad, en el sentido de dar a conocer a los miembros de la, entonces,  generación más joven de plásticos malagueños y de marcar una línea divisoria, si bien no tan pronunciada como en una primera impresión pudiera parecer, con los representantes de la generación que acabamos de revisar, quienes quizá tuvieron en Vida moderna y en Línea de Costa, más en la primera que en la segunda, su exposición emblemática. Precisamente una de las dificultades de método que plantean los ochenta en Málaga es que durante esos años se yuxtaponen e incluso superponen dos generaciones de artistas en la ciudad, ya que los más directos herederos de la nueva actitud ante la pintura inaugurada por Carlos Durán  y los restantes oficiantes de la neofiguración madrileña de los setenta, empiezan a mostrar aquí sus trabajos a partir de 1980,

El colectivo Agustín Parejo School, que inicia sus actividades hacia 1982, es quien más se distancia de aquella condición posmoderna estudiada por el profesor Marchán. Ni siquiera creo posible establecer una conexión con la vertiente deconstructiva, ya que, en rigor, sus miembros pretenden recuperar el espíritu de algunas de las manifestaciones más radicales de la vanguardia histórica y de la neovanguardia

La propuesta de Rogelio López Cuenca (Nerja, 1959), a su vez uno de los miembros más activos del colectivo recién reseñado, participa tanto del lenguaje de las poéticas visuales como de una herencia conceptual fuertemente ideológica y de un denso contenido político. Los códigos y textos de que se sirve se nos muestran deliberadamente alterados y manipulados con el propósito de subvertir el carácter pasivo de la lectura unívoca que normalmente se hace del universo icónico en la actual cultura mediática de masas. Aprovechamiento mestizo del legado de la vanguardia, referencias historicistas, paradójicas e hilarantes asociaciones de imágenes, son algunos de los recursos utilizados por López Cuenca, quien en sus últimas intervenciones se decanta por la denuncia de las condiciones de vida a que el capitalismo tardío condena a la mayor parte de la especie. Así, por ejemplo, cuando sobre fotografías de episodios de la marginación, del hambre, de la huida de los refugiados y de las guerras regionales se sobreimpone una leyenda contradictoria con la imagen misma y que origina un acentuado contraste de significados. Otras veces el icono procede del autosatisfecho imaginario colectivo del mundo desarrollado, con lo que el texto pone en evidencia el carácter artificial y alienatorio de los paraísos publicitarios.

Un ejemplo radical de abandono de la pintura como lenguaje representativo es el de Juan Antonio López Cuenca (Nerja, 1966), asimismo activo miembro del colectivo APS  y que utiliza aquél instrumento de comunicación artística sólo durante la segunda mitad de los ochenta, siempre en un ámbito neoconceptual de marcado carácter ideológico-crítico ante la institución arte y de reflexión sobre los límites y las dimensiones sintáctica y  semántica de la obra artística.


De todos los neoconceptuales malagueños, probablemente sea Benito Lozano (Málaga, 1958) quien realice una obra con unas connotaciones más irónicas y humorísticas, cuyo origen hay que situar en la sorprendente e inesperada correspondencia entre el significante y el significado, tal y como aparece anunciado en los ocurrentes títulos de las piezas. El trasfondo, por mucho que nos esforcemos en deducir una semántica compleja, es tan sólo un juego inocuo cuyo principal rasgo es el ingenio.

Enrique Queipo (Málaga, 1962) evoluciona a finales de los ochenta hacia una propuesta caracterizada por la presencia de un universo maquínico y de elementos tubulares de apariencia legeriana que, más que presuponer una pretendida exaltación del progreso y de la civilización científico-técnica vinculada a las sociedades posindustriales, estaban ahí como simples objetos, como “motivos”, “naturalezas muertas” o incluso “vidas detenidas”, por repetir los acertados epítetos empleados por Eugenio Carmona al referirse a estos trabajos . Todavía con cuadros en donde se representan bielas, bujías, hélices y ventiladores entra Queipo en la década siguiente, para dar un giro hacia 1991-1992 con su serie Retrato sentimental, en la que coexisten la ordenación geométrica con la idea de fragmento, y en la que también vemos surgir unas siluetas antropomórficas cuyos fondos, a modo de damasquinado, son una herencia depurada de su anterior etapa presidida por signos y artefactos mecánicos

Sebastián Navas (Málaga, 1959) es la reflexión que hay en ella sobre el tiempo y la ausencia. Sus lienzos semejan ser instantáneas de la realidad, de una realidad, a su vez, acotada y delimitada. Congelación de un instante en el tiempo (nítido comienzo de la intemporalidad) y apresamiento de un trozo del mundo físico, si bien este último se nos muestra cual directamente intervenido por el hombre, ordenado y organizado por él; de ahí las calzadas, las señales de tráfico, los edificios, las fábricas. El resultado, como podría deducirse de esta doble acción limitadora espacio-temporal, no reviste ninguna sensación de fractura e inestabilidad, sino de quietud y armonía compositiva. Las masas están en perfecto equilibrio, al igual que el trazado de las horizontales y verticales.

Isabel Garnelo (Ponferrada, León, 1957) abarca pocos años, sólo hasta finales de los ochenta, esta autora alcanza sin embargo una notable intensidad y un dominio muy peculiar de aquél medio expresivo. Desde 1984 realiza unas composiciones en las que el tema exclusivo es el paisaje urbano de la ciudad contemporánea, si bien centrándose mucho más en las formas arquitectónicas en sí mismas que en el desarrollo urbanístico. En los primeros cuadros predomina una amplia gama de colores planos, según una disposición muy geométrica, casi abstracta. Más adelante aparecen vistas nocturnas de la ciudad, los colores se aplican ahora con una mayor gestualidad y los edificios se inclinan y tambalean simulando unas perspectivas de clara influencia de la pintura y de los decorados cinematográficos del expresionismo histórico alemán

José María Córdoba (Córdoba, 1950), un pintor profundamente marcado por la figuración desde que estudió Bellas Artes a principios de los setenta en Sevilla y en el que estilos muy distintos e incluso contrapuestos se suceden a veces a un ritmo vertiginoso. Entre 1974 y 1977 realiza una obra que puede ser vinculada a cierto realismo social y que está influida por determinadas ideas estéticas dominantes entonces en algunos círculos artísticos cordobeses y sevillanos, principalmente Estampa Popular y el grupo de discípulos en torno a Francisco Cortijo , partidarios de una propuesta artística entendible por las masas y de contenido crítico respecto de la situación política impuesta por la dictadura. El realismo social de José María Córdoba, que al comienzo no necesariamente se opone a los valores formales de la tradición académica

Titi Pedroche (Valencia, 1942), afincada en Málaga desde hace bastantes años, observa el mundo de una manera sencilla y casi doméstica, brindándonos una iconografía de objetos reconocibles con los que cotidianamente convive. Los cuadros de esta autora, que por lo general prescinden de la idea de profundidad espacial, revelan un modo de hacer en el que aunque la disposición de los elementos haya sido pensada con calma, la ejecución es de vocación rápida, imperiosa, vehemente. La solución compositiva y la técnica del collage adoptadas en sus grandes lienzos neofigurativos, donde el intenso y equilibrado cromatismo unifica el conjunto, dan como resultado unas obras alegres y festivas no exentas de ironía. La otra pintora es Margaret Harris (Portsmouth, Reino Unido, 1955), que vive en España desde 1978, en la actualidad en la comarca de la Axarquía. Harris , que suele trabajar con arpillera como soporte, nos ofrece unas obras también de intenso y vivo cromatismo en donde se entremezclan con extraordinaria pureza y una sutil armonía la tradición abstracta y la figurativa, aquélla a base de motivos geométricos y ésta representada por una iconografía de procedencia marina. El azul ultramar, el turquesa, el amarillo, el marrón terroso de las arpilleras y el ocre, dispuestos en bandas horizontales y verticales, en círculos, en triángulos dentados o como simple fondo de las composiciones, iluminan estos cuadros de un gusto casi primitivo.

Enrique Castaños Alés

Doctor en Historia del Arte

La pintura de vanguardia en Málaga durante la segunda mitad del siglo XX


Los años noventa: los artistas de una generación reflexiva.


Joaquín Ivars (Málaga, 1960) es uno de los exponentes más cualificados de su generación en Málaga. Titulado en Medicina y Cirugía por la Universidad de su ciudad natal, aunque no ejerce la profesión, es también especialista universitario en ciencias cognitivas aplicadas y en la actualidad prepara una tesis doctoral en el área de Estética del Departamento de Filosofía de aquella institución docente. Joaquín Ivars  ha sido, desde sus años de estudiante universitario, una persona preocupada por la teoría estética y el pensamiento filosófico en general, con una particular atención a la filosofía de la ciencia y al papel que ésta última puede cumplir en el futuro desarrollo de la creación artística. Junto con otros artistas malagueños (entre los que yo destacaría a los Agustín Parejo, Rogelio López Cuenca, Jorge Dragón, Jesús Marín  y la escultora Encarni Lozano), su obra se caracteriza por apoyarse en un discurso teórico de alto contenido crítico respecto al actual modelo de organización social de los países tecnológicamente muy desarrollados, pero mientras algunos de sus colegas han incidido en cuestiones relativas a las contradicciones de clase, la lucha de sexos, la discriminación de la mujer, la alienación generada por los mensajes publicitarios de la moderna sociedad de consumo y, en general, por el modo de producción del capitalismo posindustrial, Ivars  se detiene tanto en la opresión psicológica y espiritual que produce en las conciencias de los individuos los mecanismos de poder del Estado democrático-burgués, como en el problema del tiempo, de la identidad, del sufrimiento y la muerte. En todos ellos, sin embargo, hay también un interés profundo por el significado y el estatuto estético y ontológico de la obra artística en sí misma. Ivars , y esta es otra importante característica de los autores mencionados, abandona muy pronto el exclusivo empleo de las técnicas y soportes tradicionalmente relacionados con la pintura y la escultura, expresándose en cambio con cualquier medio disponible, con tal que sea  adecuado al propósito y al objetivo impuesto. Entre esos medios, la instalación, que se convirtió desde principios de los noventa en un vehículo expresivo muy extendido en todo el mundo.

Jesús Marín Clavijo (Jerez de la Frontera, 1964) es, junto a Joaquín Ivars, otro de los artistas más interesantes surgidos en Málaga en la década de los noventa. Toda la producción de Jesús Marín, desde las Puertas del limbo (1991) hasta la instalación Mil y una cabezas (1995), parte y halla su fundamento en un único concepto metodológico: la misma idea puede desarrollarse con distintos medios, diversos lenguajes y variados soportes. Existe, además, una constante interrelación de las piezas, intercambiándose los mensajes aunque hayan sido producidos en épocas y años diferentes. Sirvan estos dos ejemplos: la propuesta contenida en la instalación conocida bajo el título de Pasillo naranja (1992) terminará convirtiéndose en cuadros con un soporte convencional; otras instalaciones acabarán deviniendo en series de dibujos. En la obra de Jesús Marín encontramos también una investigación del lenguaje escultórico, pero desde una posición antropológica, esto es, de preocupación por el hombre 

Pablo Alonso Herraiz (Sevilla, 1965) constituyen uno de los ejemplos más poderosos que conozco, dentro y fuera de Málaga, de una propuesta artística que, haciendo uso de escasísimos medios, sea capaz de ofrecer un elevado contenido plástico y expresivo. Este pintor, dotado de una rara y exquisita sensibilidad, ha estado mostrando durante toda la primera mitad de los noventa una obra sobre papel, principalmente realizada con cera, betún, tinta y lápices pastel, en la que advertimos no sólo un trazo delicado, sutil  y refinado, sino una rara habilidad en la composición y en el tratamiento del espacio, casi más dominado por los vacíos y los silencios que por la forma plena. Sin embargo, también se observa en estas piezas, austerísimas de elementos compositivos y exponentes de una propuesta figurativa casi minimalista, la capacidad del artista para recrear el volumen y la corporeidad de las figuras con muy pocas líneas, dispuestas siempre en el lugar adecuado dentro del conjunto general de la obra. La obra sobre papel de Pablo Alonso Herraiz, muy poética y llena de sugerencias, se inspira en temas mitológicos

Luis Navarro (Las Palmas de Gran Canaria, 1961)   —un pintor que comienza a exponer sus trabajos a finales de los ochenta—, firmemente asentada en el dibujo y ejecutada con una técnica realista, toma muchos de sus elementos de la tradición surrealista, si bien predomina en ella una reflexión distanciada e irónica, incluso humorística, a pesar del carácter inquietante que destila en ocasiones, sobre nuestras convicciones acerca de la realidad, sobre la compleja relación entre pintura y realidad, y también sobre la ambigüedad y debilidad de algunas de nuestras ideas más arraigadas en torno al conocimiento de las cosas. “Luis Navarro     —afirma Clara Muñoz—   pone en entredicho la función de los sentidos. Los ojos, la lengua, la nariz, las manos o el oído han dejado de cumplir el papel que tenían asignado por la Naturaleza.

Joaquín Gallego (Málaga, 1962) es de reivindicación de la pintura, de la plasticidad de la obra artística y del carácter representativo e ilusorio que aquélla actividad encierra. En este sentido, la obra de Gallego     —un pintor cuya producción también se remonta a los ochenta, pero que no empieza a definir su lenguaje más personal hasta principios de los noventa—    entroncaría y tiene puntos de conexión, en cuanto actitud, con los pintores que hemos tratado al hablar de la figuración de los setenta y primera mitad de los ochenta, si bien sus preocupaciones formales son otras muy distintas. Entre 1990-92 realiza una serie de cuadros cuyo tema principal son interiores, vacíos y ausentes, desprovistos de cualquier presencia de figuras, aunque palpitantes de vida, cálidos, quizás sea por esa luz misteriosa y fantasmagórica que desde múltiples focos ilumina las estancias representadas en los lienzos, unos espacios en los que el pintor incide una y otra vez sobre cuestiones y aspectos tradicionales de la historia de la pintura: el encuadre y los problemas de perspectiva, la profundidad espacial, la luz como hacedora de formas, usada también con un propósito teatral, ficticio, puramente icónico

Fernando Robles (Madrid, 1963) y Fernando de la Rosa (Archidona, 1964),, son dos jóvenes pintores cuya propuesta no pretende más que reivindicar el acto puro de pintar, sobre soportes y con materiales tradicionales, ajenos en gran medida a los controvertidos debates teóricos que asaltan en este final de siglo a la actividad artística en general. Su planteamiento es de abierto rechazo del discurso conceptual y filosófico sobre el arte, ya que para ellos la pintura es una práctica que se soporta menos en complicados juegos o retos del pensamiento que en desafíos estrictamente formales: la composición, la resolución de los problemas espaciales generados en la superficie del lienzo y el color. Fernando Robles se decanta por unas composiciones figurativas en las que encontramos un especial gusto por la arquitectura popular mediterránea, sobre todo árabe y norteafricana, y también por la de las civilizaciones clásicas. El desnudo femenino, los personajes de circo, las bailarinas y las figuras en la playa, pintados con un cromatismo cálido y encendido y ocupando todos ellos siempre una posición dominante en el cuadro, son sus temas, hasta ahora, recurrentes y preferidos. En cuanto a Fernando de la Rosa, a partir de 1990 (año en que puede darse por concluida su investigación precedente con la ejecución de un lienzo en el que los objetos se disponen como en un plano extendido que se identifica con la tela pintada misma, sin perspectiva ni profundidad espacial) su pintura evoluciona hacia el tema paisajístico, sin presencia de figuras, cada vez, sobre todo desde 1995, con una mayor luminosidad y viveza de color, pero cuya nota más característica es el desarrollo de aquella idea de planitud, según la cual los elementos de la composición se hallan todos en el mismo plano y, como si dijéramos, extendidos y uniformemente distribuidos por los extremos del cuadro.


Enrique Castaños Alés

Doctor en Historia del Arte

La pintura de vanguardia en Málaga durante la segunda mitad del siglo XX

maria barranco actriz

Miguel Ortiz Berrocal
escultorhttp://www.berrocal.net/index_esp.htmlhttp://www.berrocal.net/index_esp.htmlshapeimage_33_link_0shapeimage_33_link_1
antonio banderas
actor
antonio Melibeo
musico
Jorge Rando
pintor
manuel garvayo
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pintor
Antonio montiel
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Jaime Rittwagen
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jose infante
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jose manuel garcia marin
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francisco martin molina
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pepe bornoy
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alfonso canales perez-bryan
poeta
francisco hernandez
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francisco hernandez
pintor
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maria victoria atencia
poetisa
Agustín clavijo
historiadorhttp://www.ymalaga.com/blocs/tiempo+vivo/agustin-clavijo-instituto-martiricos.621.html
Jose Antonio
 Muñoz Rojas
Poetahttp://amediavoz.com/munoz.htm
Félix Revello de Toro
pintorhttp://museorevellodetoro.malaga.eu/portal/menu/portada/portadahttp://museorevellodetoro.malaga.eu/portal/menu/portada/portadashapeimage_84_link_0shapeimage_84_link_1
rafaela aparicio 
actrizhttp://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/IgualdadDeOportunidades/Publicaciones/MemoriaMujeresEnElCallejero/rafaela.pdfhttp://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/IgualdadDeOportunidades/Publicaciones/MemoriaMujeresEnElCallejero/rafaela.pdfshapeimage_85_link_0shapeimage_85_link_1
manuel bandera
actor
Gregorio Sanchez
chiquito de la  calzada
flamenco
actor COMICOhttp://www.youtube.com/watch?v=sQaqiv49NBQ
Carlos Álvarez
tenor
Rafael Pérez Estrada
escritorhttp://www.malaga.es/subidas/archivos/1/3/arc_143731.pdf
celedonio romero
concertista de guitarrahttp://es.wikipedia.org/wiki/Celedonio_Romero
Maria del Mar Rodriguez Camero LAMari de 
chambaohttp://www.chambao.es/
Manuel Alcántara
poetahttp://www.fundacionmanuelalcantara.org/http://www.fundacionmanuelalcantara.org/http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Alcantarashapeimage_92_link_0shapeimage_92_link_1
celia Berrocal
pintorahttp://malagapersonajes.blogspot.com.es/search?q=celia+berrocal
RAUL SENDER ( HUMORISTA)
JOSEFA FLORES GONZALEZ
marisol cantante actrizhttp://es.wikipedia.org/wiki/Pepa_Flores
manuel dominguez
medico
miguel ruiz montañés
escritor

El olor de la biznaga

con espetos de sardina

en la noche de moraga

y el potaje la vecina.

El olor de Casa el Guardia

(A vino agrio)

A las conchas finas,

y a la grifa “el lejonario

El NH3 del váter de la Campana,

A los pollos de San Juan.

Y como es naturá…

El cuscús de calle (es)Camas.

Recuerdo…

El olor a la tienda del estraperlista,

Y a los mistos cachondeo

a bronceador de las turistas

y a cazuela de fideos.

Recuerdo…

Con flores a María

en el mes de Mayo,

el romero de la Esperanza,

y el meao de los coches de caballo.

Recuerdo…

La dama de noche y el azahar,

Recuerdo…

El atardecer junto al mar.

Recuerdo…

El perfume después de amar.


Autor: Salvi Laporte. Artista de la Vida. “Los olores que compartí con Álvaro Souvirón”

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