G27 en Málaga y por los alrededores...
Málaga tiene un no sé qué que se queda enredado en nuestros ojos. No hablo de su Historia, que es hermosa y bien larga, sino de su poesía, aquella que solo viviéndola, respirándola, puede percibirse como maravilla. Pobre del malagueño que no sepa que vive en una de las ciudades más bellas, cálidas y disfrutables de toda España.
 







la Argentinita

En el Metropolitan Opera

Así, al menos, lo recogió Federico García Lorca en su Colección de canciones populares antiguas, que sirvió de inspiración a Encarnación López La Argentinita para una estampa folclórica que estrenó en 1932 y más tarde, en 1943, para un cuadro flamenco que se vio por primera vez en el Metropolitan Opera House de Nueva York, con José Iturbi dirigiendo la orquesta y decorados creados por Salvador Dalí

EL CAFÉ DE CHINITAS

       1

En el café de Chinitas
dijo Paquiro a su hermano:
«Soy más valiente que tú,
más torero y más gitano».


          2

En el café de Chinitas
dijo Paquiro a Frascuelo:
«Soy más valiente que tú,
más gitano y más torero».

.


           3

Sacó Paquiro el reló
y dijo de esta manera:
«Este toro ha de morir
antes de las cuatro y media».


           4

Al dar las cuatro en la calle
se salieron del café
y era Paquiro en la calle
un torero de cartel..

POEMA DE LA SAETA
          
Cristo moreno
pasa
de lirio de Judea
a clavel de España.
¡Miradlo, por dónde viene!
De España.
Cielo limpio y oscuro,
tierra tostada,
y cauces donde corre
muy lenta el agua.
Cristo moreno,
con las guedejas quemadas,
los pómulos salientes
y las pupilas blancas.
¡Miradlo, por dónde va!http://users.fulladsl.be/spb1667/cultural/fglorca.html
POEMA DE JUAN BREVA   
Juan Breva tenía
cuerpo de gigante
y voz de niña.
Nada como su trino.
Era la misma
pena cantando
detrás de una sonrisa.
Evoca los limonares
de Málaga la dormida,
y hay en su llanto dejos
de sal marina.
Como Homero cantó
ciego. Su voz tenía,
algo de mar sin luz
y naranja exprimida.http://users.fulladsl.be/spb1667/cultural/fglorca.html
POEMA DE LAS TRES CIUDADES MALAGUEÑA          

La muerte
entra y sale
de la taberna.
Pasan caballos negros
y gente siniestra
por los hondos caminos
de la guitarra.
Y hay un olor a sal
y a sangre de hembra,
en los nardos febriles
de la marina.
La muerte
entra y sale
y sale y entra
la muerte
de la tabernahttp://users.fulladsl.be/spb1667/cultural/fglorca.html
Federico García Lorcahttp://www.garcia-lorca.org/Home/Idioma.aspx

Para la PAZ

Rafael Albertihttp://www.rafaelalberti.es/

Cuaderno de Rute (1925), Málaga, Litoral, 1977.

Accidente. Poemas del Hospital, Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1987.

Cuatro canciones, Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1987.

Ciudades hay, y hermosas. Unas se abrazan al mar y son como extensiones de las aguas vivas, con fluyente ardor de gentes de todo tipo. Otras están ancladas en la tierra, telúricas como magma. Y las hay que se extienden entre las brisas del mar y de la montaña, como reinas de todos los elementos. De estas últimas es la mediterránea Málaga, que los dioses aman por su luz, según el poeta malagueño Emilio Prados, que vio su lírico resplandor como mismo hicieron en su momento Ortega y Gasset, quien la llamó “el imperio de la luz”, o Vicente Aleixandre, vislumbrándola “apenas detenida en su vertical caída a las ondas azules…”, o sea, como quien dice que Málaga es una suerte de balcón desde las bellas y suaves montañas de la Sierra de las Nieves hasta la Costa del Sol, llena de bellísimas playas del azulado gris del Mediterráneo.

Donde el bullicio, el entra y sale de vecinos, las llamadas a los niños a toda voz y el tránsito incesante, mostrarían más una ciudad del Caribe hispano que un sitio de la España profunda, aquella que tan bien advirtió la no menos honda María Zambrano, hembra mayor de la provincia malacitana.

Volvemos con los ángeles, a los que tanto amó el gaditano Rafael Alberti, quien elogió a Málaga y a su Litoral, príncipe él entre poetas.
Y el mar... el mar de Málaga, Mediterráneo al fin, no tiene los goces de azules del Caribe, o de las playas atlánticas. Es perlado, en otoño deja de perfilarse bien el horizonte, las arenas grises de las playas no tienen el lujo de los blanquísimos arenales de Maspalomas o de Varadero, pero hay allí un encanto como misterioso, como si esas arenas tuviesen recuerdos de siglos de naves de todo calado. 
Eso es lo poético de Málaga, ese es parte de su encanto. No solo el ritmo tan diverso de sus edificaciones, incluso de las callecitas llenas de espacios en ruinas, o de las vastas y bellas iglesias que la pueblan. Málaga tiene un no sé qué que se queda enredado en nuestros ojos. No hablo de su Historia, que es hermosa y bien larga, sino de su poesía, aquella que solo viviéndola, respirándola, puede percibirse como maravilla. Pobre del malagueño que no sepa que vive en una de las ciudades más bellas, cálidas y disfrutables de toda España.http://www.cubaliteraria.com/delacuba/ficha.php?Id=6143

A Emilio Prados

(cazador de nubes)

¿Quién no sabe que en Málaga nació Salvador Rueda? Gran poeta empolvado, olvidado, dejado a un lado, cuyos versos deberían leerse más. ¿Se recordará que casi dedicó un libro de entusiasmo poético a su estancia cubana? Su patria natal fue asimismo el sitio de la muerte de otro grande de España: Jorge Guillén, quien reposa debajo de una lápida de mármol blanco, sencilla y sin epitafio alguno, sólo bajo el recuerdo de que había nacido en 1893 en Valladolid y que murió en Málaga en 1984

Los libros de turismo dicen que en el pequeño y conmovedor Cementerio Inglés, Guillén fue sepultado bajo el epitafio: “Aquí yace un enamorado de la vida”, pero quizás pueda conjeturarse que a la muerte de la esposa del poeta en 2004, ya nonagenaria, la lápida original pudo haber sido cambiada para poner el nombre de ella: Mochi Sismondi, nacida en Roma… Dejo para otra ocasión el asunto del epitafio perdido de Jorge Guillén, porque Málaga, ciudad para poetas, es sitio más bien de alegre y profunda greguería, nunca lugar elegíaco sino espacio a lo Ovidio, llena del arte de amar.

Homenaje

Siempre te ven mis ojos, ciudad de mis días marinos.

Colgada del imponente monte, apenas detenida

en tu vertical caída a las ondas azules,

pareces reinar bajo el cielo, sobre las aguas,

intermedia en los aires, como si una mano dichosa

te hubiera retenido, un momento de gloria, antes de hundirte para siempre en las olas amantes.

Pero tú duras, nunca desciendes, y el mar suspira

o brama por ti, ciudad de mis días alegres,

ciudad madre y blanquísima donde viví, y recuerdo,

angélica ciudad que, más alta que el mar, presides sus espumas.

Calles apenas, leves, musicales. Jardines

donde flores tropicales elevan sus juveniles palmas gruesas.

Palmas de luz que sobre las cabezas, aladas,

merecen el brillo de la brisa y suspenden

por un instante labios celestiales que cruzan

con destino a las islas remotísimas, mágicas,

que allá en el azul índigo, libertadas, navegan.

Allí también viví, allí, ciudad graciosa, ciudad honda.

Allí donde los jóvenes resbalan sobre la piedra amable,

y donde las rutilantes paredes besan siempre

a quienes siempre cruzan, hervidores de brillos.

Allí fui conducido por una mano materna.

Acaso de una reja florida una guitarra triste

cantaba la súbita canción suspendida del tiempo;

quieta la noche, más quieto el amante,

bajo la lucha eterna que instantánea transcurre.

Un soplo de eternidad pudo destruirte,

ciudad prodigiosa, momento que en la mente de un dios emergiste.

Los hombres por un sueño vivieron, no vivieron,

eternamente fúlgidos como un soplo divino.

Jardines, flores. Mar alentado como un brazo que anhela

a la ciudad voladora entre monte y abismo,

blanca en los aires, con calidad de pájaro suspenso

que nunca arriba. ¡Oh ciudad no en la tierra!

Por aquella mano materna fui llevado ligero

por tus calles ingrávidas. Pie desnudo en el día.

Pie desnudo en la noche. Luna grande. Sol puro.

Allí el cielo eras tú, ciudad que en él morabas.

Ciudad que en él volabas con tus alas abiertas.

Premio Nobel de Literaturahttp://nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/1977/aleixandre-lecture-sp.html
Vicente Aleixandre
LA GENERACION DEL 27
Si algún grupo de autores merece el nombre de Generación, sin duda es éste. Pese a las precauciones que hay que tener, podemos considerarlos como grupo compacto, si bien con variedades muy notorias dentro de ellos (lo cual es lógico). El grupo lo forman Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Luis Cernuda y Rafael Alberti. Algunos críticos incluyen también a los malagueños Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Estos diez son los que se citan con mayor frecuencia, si bien ello deja fuera de lugar a muchos otros (Hinojosa, Garfias, Chabás...) que, por distintas razones, han quedado relegados a un segundo término 
Estrictamente estamos ante un grupo generacional (el nombre "grupo del 27" ha sido muy usado por la crítica (G. de Torre, D.Alonso, Rozas); también se les ha dado otros menos afortunados: del 25 (Cernuda, J.L.Cano), de la Dictadura (Max Aub), Vanguardista (Rozas), de la República, de Guillén-Lorca...). 
*Todos nacen en un período menor a 15 años: desde 1891 (Salinas) a 1905 (Altolaguirre). http://www.geocities.com/hollywood/hills/7985/generacion.htm

Ella es luna, sol, tallo que nace

y perfume de almizcle

Perfecta, brillante, floreciente

y aroma enamorado

Quién la mira se prenda de ella

pero es coto cerrado


Abbada al-Qazzaz,

malagueño

siglo XI

CIUDAD DEL PARAISO



Con bellas palabras quisiera decir ahora lo que es el Premio Nobel para el poeta. No puede ser; solo me cabe expresar que estoy entre vosotros en cuerpo y alma, y que el Premio Nobel es como la respuesta, no sucesiva, no callada, sino agrupada y coincidente, súbita, de una voz general que generosamente y milagrosamente se hace única y responde a la interrogación sin tregua que ha venido dirigiendo a los hombres. Así, mi gratitud al símbolo de la voz agrupada y simultánea que la Academia Sueca me ha hecho escuchar con los sentidos del alma, y por la cual aquí públicamente le doy mis rendidas gracias.



SE QUERIAN

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente sólo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo

Alegre por excelencia, Málaga es una ciudad de poetas: usted escucha cómo dulcemente canturrean al hablar, cómo se saludan como si hiciera centenares de años que no se ven, cómo hablan en francas metáforas, en ricos símiles, y cómo entablan conversación con cualquiera en plena calle o en los autobuses, todo lo cual perfila un ambiente poético, de poesía popular que vive en el día a día de la oralidad.

Pablo García Baena dijo que Málaga es una “…perenne invitación a la felicidad”, y todavía se detuvo a definirla: “Del mar le vino a Málaga la alegría de vivir, de ese mar nuestro que mira asombrado en esta noche con los ojos pintados […] hija del mar y de la luz, entre las quillas de las naves fenicias o griegas, desnuda y hermosa, la cabeza coronada por el sol genésico, deidad misteriosa y fascinante, diosa blanca Málaga…”, y aquí detengo la cita, porque nada podría calificarla mejor que compararla con la Diosa Blanca, lunar, creativa, llena del misterio de la Isis que llegó a estas costas solares entre egipcios, griegos y romanos.

Esta ciudad-deidad creció luego en medio del ardor de los pueblos del Islam, que la poseyeron como a una princesa y construyeron ese enorme Gibralfaro, castillo-palacio que tiene siempre a la ciudad a sus pies, o el bello e imponente edificio de la Alcazaba. Ambos son como cabeza y corona de la villa esplendente. Málaga es una ciudad de luz, sin dudas, ya lo han visto los poetas, pero también lunar, con ese resplandor que hallaba Robert Graves en su evocación de la Diosa Blanca. Su carácter lunar quizás le viene de las mareas, de las artes nocturnas de la buena pesca, de ese fuego que ella misma irradia en sus noches inquietas, de linda movida, cuando los amigos y las amigas se abrazan en las aceras, en plena calle, o en los barcitos “chulos”, como aquel dedicado a Machín, cubano que en los años de 1940 era rey nocturno de la alegría de la ciudad.

Nació en C/Strachan

Con Manuel Altolaguirre, en 1926 fundó y dirigió en su ciudad nativa la revista "Litoral". Afectado por una grave enfermedad pulmonar, pasa una larga temporada en el sanatorio de Davosplatz (Suiza). Cursó estudios en las universidades alemanas de Friburgo y Berlín. De ordinario vivió en Málaga y en Madrid hasta 1936. Terminada la guerra civil en 1939, se expatrió marchando a América y fijando su residencia en Méjico

Malagueño del 27

PRIMAVERA

Cuando era primavera en España:
frente al mar, los espejos
rompían sus barandillas
y el jazmín agrandaba
su diminuta estrella,
hasta cumplir el límite
de su aroma en la noche.

Cuando era primavera.

Cuando era primavera en España:
junto a la orilla de los ríos,
las grandes mariposas de la luna
fecundaban los cuerpos desnudos
de las muchachas
y los nardos crecían silencios
dentro del corazón
hasta taparnos la garganta.
Cuando era primavera.

Cuando era primavera en España:
todas las playas convergían en un anillo
y el mar sonaba entonces,
como el ojo de un pez sobre la arena,
frente a un cielo más limpio
que la paz de una nave, sin viento, en su pupila.
Cuando era primavera.
sigue.....http://amediavoz.com/prados.htm#La%20ciudad

  VEGA EN CALMA

Cielo gris.
suelo rojo...
De un olivo a otro
vuela el tordo.

En la tarde hay un sapo
de ceniza y de oro.

Suelo gris.
Cielo rojo...

Quedó la luna enredada
en el olivar.

¡Quedó la luna olvidada!

SOLEDAD EN EL ALBA

¡Ay!, rosa, calla, calla:
ocultémonos juntos
bajo los pies del agua.

¡Ay!, calla, calla, viento :
bajo los pies del monte
dejemos nuestros cuerpos.
            -¿Qué ocurre?
                                            -El sol naciente,
-joya de primavera-
luce sobre lo verde.
             -¿Yel amor?...
                                                -En olvido.
(Como un rumor de sueños
rueda el agua en el río.)

Emilio Pradoshttp://amediavoz.com/prados.htm

ABBADA AL QAZZAZ

Poema a Málaga

Litoral como empezó



RESIDENCIA DE ESTUDIANTES

TESIS 80 ANIVERSARIO

Malagueño del 27

salvador ruedahttp://es.wikipedia.org/wiki/Salvador_Rueda
CUBA LITERARIA Virgilio López Lemushttp://www.cubaliteraria.com/autor/ficha.php?Id=744
CUBA LITERARIA Virgilio López Lemushttp://www.cubaliteraria.com/articuloc.php?idarticulo=7794&idcolumna=40
CUBA LITERARIA Virgilio López Lemushttp://www.cubaliteraria.com/articuloc.php?idarticulo=7794&idcolumna=40

Manuel Altolaguirre nació el 29 de junio de 1905 en Málaga (España). Estudió la carrera de Derecho en Málaga y Granada, ejerciendo durante escaso tiempo la profesión de abogado. En 1923 crea la revista “Ambos” y tres años después, junto a Emilio Prados, funda “Litoral”.

A mediados de los años 20 inicia su carrera literaria, escribiendo títulos como “Las islas invitadas y otros poemas” (1926), “Ejemplo” (1927) o “Soledades juntas” (1931).

Manuel Altolaguirrehttp://amediavoz.com/prados.htm

PLAYA

Su ya hoy mítica vida está ligada, durante casi un siglo, a los acontecimientos culturales, políticos y sociales más destacados de nuestro país. Desde su filiación al Partido Comunista, su labor en la Alianza de Intelectuales Antifascistas durante la Guerra Civil, su colaboración durante la contienda junto a María Teresa León y otros intelectuales en el salvamento de importantes obras de arte de nuestro patrimonio cultural -"Las Meninas" de Velázquez, "Carlos V" de Tiziano...-, hasta su rica presidencia honoraria con Dolores Ibárruri de las primeras Cortes Democráticas... Todo ello lo convierte en un personaje singular de nuestra historia más reciente.

         Rafael Alberti ha llenado con sus versos las páginas más importantes de la poesía contemporánea. Su pertenencia a la mítica Generación del 27 lo liga al grupo de mayor esplendor poético del siglo XX, que él ha ido atravesando con una ética y dignidad ejemplares, reconocida con numerosos premios entre los que destacan el Nacional de Literatura, el Lenin de la Paz, el Nacional de Teatro y el Cervantes de Literatura.

Lorenzo Saval

Santiago de Chile fue la tierra que lo vio nacer es descendiente del poeta Emilio Prados, fundador de la revista 'Litoral'. Allí, hoy se estudia su obra en los libros de texto, cosa de la que se siente especialmente orgulloso. Afincado en Málaga desde hace años, Lorenzo Saval es un hombre polifacético, además de su gran pasión que es el arte del collage, de escribir poemas y relatos, es director de una de las revistas de mayor prestigio dentro del panorama literario, como es la histórica "Litoral", que fue fundada en 1926 y aún actualmente desde Torremolinos sigue fomentando la poesía, el pensamiento y el arte a través de sus páginas. En su persona podemos encontrar a un pintor, un escritor ("Inesperada presencia", "El Hacedor de Calendarios" o "Babilonia, dígame" son algunos de sus títulos)http://www.bestcom.org/liberlect/entrevista-003.html

Jose María Amado

Federico García Lorca, uno de los poetas más insignes de nuestra época, nació en Fuente Vaqueros, un pueblo andaluz de la vega granadina, el 5 de junio de 1898

En sus poemas y en sus dramas se revela como agudo observador del habla, de la música y de las costumbres de la sociedad rural española. Una de las peculiaridades de su obra es cómo ese ambiente, descrito con exactitud, llega a convertirse en un espacio imaginario donde se da expresión a todas las inquietudes más profundas del corazón humano :

el deseo, el amor y la muerte, el misterio de la identidad y el milagro de la creación artística.

Mª Jose Amado

Picasso uno de sus ilustradores



CUBA LITERARIA Virgilio López Lemushttp://www.cubaliteraria.com/articuloc.php?idarticulo=7794&idcolumna=40